martes, 13 de mayo de 2008

Los OPIMI Monegros



Opimo campo de opio





¡Progreso! ¡Dinero! Progreso!



Así de fácil



Podéis cambiar el ¿demagógico ejemplo? Hay multitud de muestras para el "todo vale"



Ya sabéis: El hombre dominará la naturaleza y Naturaleza dejará de existir.



Todo es posible hoy. Hasta encontrar un desierto en el que esconderte puedas.



Mas sin desiertos qué. Acaso alguna piedra con la que romper la cristalera.

Me quedaré con la palabra, con la minusvalorada poesía

Mas sin poemas qué... Apenas nada

domingo, 27 de abril de 2008

DESESPERADA SOLEDAD DE LA INFANCIA EN EL LAGO

En el lago, la luna fenece lapidada
por la amarga ilusión con que la infancia
su soledad protege en las mañanas.

El niño rompe espejos luminosos
tras las perdidas ansias de su sueño.
Viaja el guijarro veloz, arisco,
desde un futuro cielo huyendo

a la profunda y fresca oscuridad con que,
las aguas, desoladas, salpicándose a gritos,
reciben el cadáver de la luna.





La ciudad sin sus espejos ondulados
desconoce su imagen y el mañana.

viernes, 28 de marzo de 2008

Cambio de plantilla

Como veis, he cambiado la plantilla de mi blog. Lo he hecho a petición de una gran amiga a la que resultaba incomoda su lectura, el contraste de colores. Espero que este sea más cómodo, si no lo volveré a cambiar.

Besos Marujilla.

PD. Si me das permiso publicaré algunas de tus presentaciones.

lunes, 24 de marzo de 2008

miércoles, 20 de febrero de 2008

ENXIEMPLO DE LA PROPIEDAT QU'EL DINERO HA

Esta inolvidable canción de Paco Ibañez y el ilustre Juan Ruiz es una buena oportunidad para observar el panorama. Y ya sé que cada cual puede tener su canción; pero estos tienen esta, que les va como anillo al dedo ¡Ah! no gasteis el tiempo metiendoos con los otros, yo no soy tampoco de esos ni de los que no son nada. Como diría Mainer: "un poco bohemio" y Verlaine: "Voilà la printemps"

martes, 12 de febrero de 2008

Parábola del agua



Huérfanos.
Sin mirada y sin numen,
junto al río,
en el valle,
se reunieron los poetas.
A sus anchas,
escuchaban.
A sus anchas,
por la ladera del monte,
cabalgaba el silencio.
Sin dolor,
sin hambre,
sin recuerdos...
El silencio
a sus anchas
cabalgaba

Los poetas proseguían reunidos
y miraban la corriente del río
y la seguían con la mirada.

Pero ninguno oía el canto del agua,
y la vida,
tropezando entre las piedras,
se perdió.

domingo, 3 de febrero de 2008

Intentad ser humanos antes que católicos romanos


Era difícil ser comunista en los 80. Mucho más tras la caída del muro. La derechona y la socialdemocracia, la nueva aristocracia democrática, les responsabilizaba de los desmanes estalinistas, de las persecuciones y vejaciones que la checa catalana infringió a los tronquistas y a los anarquistas, y, sobre todo, a la población barcelonesa en general.
Yo, que ideológicamente he sido y soy comunista, me asombro de la frescura con la que los cristianos se apartan de la cúpula de su iglesia, se inhiben a la hora de exigir responsabilidades por las atrocidades que su iglesia ha cometido y sigue cometiendo. Siguen creyendo que el mantenimiento de su régimen –la iglesia- es necesario, que es un mal menor porque hay muchos cristianos buenos. Pero esos cristianos buenos continúan pagando impuestos a su iglesia –la prefieren al estado-, acuden a misa y ayudan al mantenimiento de las parroquias, ayudan a que los curas vivan como curas.
Y, efectivamente, a mí me parece injusto. Porque yo no he donado un duro a favor de la URSS, mucho menos para favorecer a Stalín, ni para disculpar a la checa catalana. Al contrario, denuncié esas situaciones. Pero no me libre de la crítica descarnada de la derechona y de los pseudo socialistas, esa nobleza democrática que siempre ha sido tan ecuánime.
Comprended que comience a estar harto. Más que harto. Comprended que comience a culpar a todos los cristianos de las atrocidades de su iglesia, y a no reconocer como hechos de la iglesia los que realizan unos pocos cristianos por medio de una caridad que tampoco acabo de comprender. En la iglesia se vive un sistema feudal, medieval y talibán. Y vosotros, los cristianos, lo defendéis porque no os subleváis contra él; porque lo protegéis, y deseo que sintáis que sois responsables del dolor de mucha gente. Todos los cristianos que no os subleváis, que acudís a la iglesia, que besáis el anillo de vuestros obispos, estáis traicionando a vuestro dios, que nunca predicó la intransigencia ni contra la felicidad ajena.
Podéis seguir como borregos a vuestros pastores, pero no alcanzareis la vida eterna, sólo el reproche de vuestros congéneres.
Por lo demás ¿qué hacemos los apostatas, los ateos, los agnósticos, los políticamente incorrectos guardándoles tanto respeto y comprensión a quienes, hagamos lo que hagamos, nos tienen condenados al infierno?